Como la flor de loto
en mitad del charco de alodo,
algo más bien común, pero bello,
así se veía con su pelo suelo
y su carita de intelectual,
con la libreta abierta y el lápiz en la mano;
cada vez que ella levantaba la vista
todos parecían posar para quedar en medio de sus líneas,
"Esta debe saber escribir!!!"
comentó un pensamiento en silencio
"Y debe escribir bonito!!"
le respondió también en silencio
un dulce anciano barrendero.