y ahora en otro escenario,
la flor enmedio de los buitres,
he sido testigo del mito urbano,
es de la cañita de vino,
y a 200 pesos!!!
como no tentarse po!,
pero hoy no puedo,
hoy estoy de testigo,
como la botella en la mesa del bar,
que calla,
que sólo observa
como llegan señores compuestos
a buscar su cañita de vino a 200.