Ven a mi, imagíname,
siente mis caricias cual vuelo de ave por tu pelo,
siente el sabor de mis abrazos,
el calor de mi mirada recorriendo tus manos y
mis besos como agua en un día de calor,
el roce de mis manos en tu voz cuando me saludas,
déjate seducir por mi pelo que susurra en tu oído
frágiles palabras que mas bien son gemidos.
Imagíname donde sea
que ahí estaré
trenzando tus cabellos después de hacer el amor
Ven, y en cuanto te tenga entre mis brazos
ya no podré escapar de tu sonrisa
ni del embrujo de tu cuerpo
que me perderé en el espeso bosque
para salir después en un suspiro infinito